Casa Escultora

Año Proyecto: 1997
Año Construccion: 1997
Superficie: 120 m2
Localizacion: La Florida, Santiago. Chile.
Fotografia: Alejandro Aravena

 

El cliente era una persona que vivía sola pero que tenia una activa vida social. Ella quería una casa contigua al taller, parecida al taller en un terreno de la pre-cordillera elevado sobre el valle de Santiago y con una gran vista hacia él.

Para satisfacer  el programa, nos pareció que todos los recintos debían funcionar además como salones.  Las medidas de cada recinto se ajustaron para entrar en costos y para sintonizar con una vida en solitario; pero decidimos que la manera de entrar a cada uno de esos recintos ajustados fuera desde una esquina y desde una escalera y tener así en el momento del acceso la experiencia de la triagonal, la mayor medida posible de un volumen dado.

La casa se organizó en crujías paralelas orientadas oriente-poniente, contra la cota pero a favor de las vistas. Las mejores vistas estaban hacia el poniente, misma orientación que uno en Santiago trata de evitar por la violencia del sol de la tarde. Como regla entonces pusimos muros hacia el poniente y concentramos todas las aperturas en unos vacíos al final de algunas crujías que pudieran por tanto generar una ventilación cruzada, cada que vez que nos abríamos a una vista.

Construimos en ladrillo para estar de acuerdo con su taller. Los volúmenes fueron lo más severo posible; la regla de diseño fue no construir nada que los albañiles no supieran hacer mejor que uno. Si ellos tenían muchas preguntas de cómo hacer algo, si se requería muchas reuniones para explicar  algo, entonces lo considerábamos un signo de una complicación innecesaria y lo cambiábamos. Esperábamos que esta actitud, produjera un objeto que resistiera bien los temblores y sobre todo el tiempo, en su doble acepción de clima e historia.

 

Project: 1997

Construction:1997

Built Area: 120m2

Location: La Florida, Santiago. Chile.

Photography: Alejandro Aravena

 

The client was a person that lived alone but had a very active social life. She wanted a house near her studio, like her studio. She also wanted to have good views over the city.

To satisfy these requirements, we started by trying to make all the rooms to perform simultaneously as halls. The measures of the rooms were as tight as possible, to fit in the budget and in the lonely client’s way of living; but we always entered those tight rooms in a corner and from a stair, experiencing their triagonals, the longest possible view of a given volume.

We built in bricks, to echo her studio.

The house is organized in parallel regular bays oriented east-west, against the slope but also along the views. Good views are towards west, an orientation one always tries to avoid in Santiago, due to the violent desert sun. So as a rule we normally have walls at the end of these bays to be protected from the sun. We concentrated all the openings, so whenever we have a view, we get simultaneously as cross ventilation.

Volumes ended up being as severe as possible; this because the design rule was that workers had to know and dominate the resulting forms better than the architects. If they had too many questions, if too many meetings were required, forms had to change. This attitude should have produce an object that resists efficiently earthquakes, but also time*.

 

 * in Spanish time also means weather